Qué significa altruista

¿Todavía no sabes qué significa altruista? A continuación te explicaremos en detalle la definición y el significado de altruista. Si llegas hasta el final, te quedará claro el concepto.

Sin duda, altruista es una palabra que seguramente hayas escuchado muchas veces y de la que probablemente puedas intuir el significado, aunque lo desconozcas con exactitud. ¿Qué significa altruista?

Este término que utilizamos en castellano tiene un solo significado, que además deriva por completo de la palabra altruismo. Para entenderlo a la perfección e incluso para saber las diferentes interpretaciones que tiene en campos como el de la biología o el de la filosofía.

¿Quieres saber más? Tan solo tienes que seguir leyendo para echar un vistazo a todo lo que te vamos a contar sobre este vocablo. Si quieres usarlo con propiedad, ahora vas a tener la oportunidad de conseguirlo.

Significado de altruismo

Definición de altruista

Altruista es un adjetivo/sustantivo que puede significar dos cosas: por una parte, algo que se hace con altruismo; por otra, una persona que practica el altruismo. Para entender mejor su significado, es fundamental adentrarse en el significado del término altruismo.

Gesto de altruismo

¿Y qué significa altruismo? Cualquier diccionario deja claro que es un término que se utiliza para hablar de la tendencia de alguien o algo a procurar el bien de otros sin ningún tipo de interés propio. De hecho, es una actitud que puede anteponer el bien de los demás al interés de uno, sacrificando este último.

Un concepto que se puede usar en cualquier registro actual, propio de un vocabulario medio en el castellano y con un uso bastante frecuente en la actualidad. Su origen proviene de una lengua extranjera, como vamos a ver a continuación.

Etimología. ¿De dónde proviene esta palabra altruismo?

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Para entender mejor los conceptos de altruista y altruismo, vamos a detenernos en este último. El término altruismo proviene de la palabra “altruisme” en francés, que se puede traducir también como “filantropía”. Es algo bastante interesante, ya que también proviene del latín y del término “alter”, cuya traducción es algo así como “el otro”.

Así pues, el concepto de altruismo se puede interpretar como la aplicación de la filantropía hacia otra persona. Y lo cierto es que es algo que encaja perfectamente con su significado. Más aún sabiendo que la filantropía se puede definir como el amor al género humano, según marca la RAE.

El origen del término altruismo data, según lingüistas especializados, del siglo XIX. Fue Auguste Comte, filósofo francés al que se le atribuye la concepción del Positivismo y la Sociología, el que creó este concepto en el año 1854, donde apareció por primera vez en una obra escrita por el propio filósofo.

El altruismo en la biología y en la filosofía

Partiendo del concepto de altruismo, podemos encontrar dos interpretaciones diferentes dentro del campo de la biología y de la filosofía. Aunque ambos tienen puntos en común, difieren tanto por contexto como por otros aspectos.

Dentro de la biología, o más bien dentro de la biología evolutiva, se habla de altruismo cuando se quiere hacer referencia a un patrón de comportamiento de los animales por el que son capaces de poner en riesgo su vida para proteger a otros de su mismo grupo. Los casos pueden derivar del sacrificio de ciertos beneficios propios a, incluso, sacrificar su supervivencia en pos de la del resto de integrantes de la manada o del grupo.

Los biólogos atribuyen este patrón a la presencia de, al menos, un integrante de ese grupo que comparta parte de los mismos genes del animal altruista. Aunque, por otra parte, también se habla de la existencia del altruismo no emparentado, más relacionado con la busca de algún tipo de recompensa a cambio de dicho sacrificio.

El altruismo dentro de la filosofía guarda una relación inquebrantable con el concepto acuñado por el antes mencionado Auguste Comte. En este campo, la definición de altruista encaja a la perfección con la que hemos dado al hablar de su significado actual.

A diferencia de lo que sucede con el altruismo dentro de la biología, el de la filosofía descarta por completo la búsqueda de cualquier tipo de beneficio propio. Su finalidad es dar un beneficio a los demás de forma totalmente desinteresada, o al menos no esperando la obtención de alguna compensación.

Es un comportamiento que se puede ver a diario en muchos lugares diferentes, aunque el egoísmo del ser humano entre mucho en conflicto con él, dado que se trata de su antítesis.